¿Recuerdan el texto del título?. En esos tiempos de la música orquestada, todos conocíamos este Long Play, "Hasta las 5 A.M." de Fausto Papetti. ¿ Y que lo hacía tan reconocible ?, era su carátula y su música, que se prestaba para bailar con la niña a la que uno le "hacía ojitos", y cuando el amigo que ponía los discos mostraba, con complicidad, la carátula del disco (en la foto). Las "posiciones" eran estar al lado de nuestra niña... así nadie se adelantaba y la sacaba a bailar.
Y como estas páginas invitan a recordar, en estos artículos pretendo que ustedes colaboren nombrando a las orquestas de aquellos tiempos, en que los "malones" y fiestas se hacían con muy poca infraestructura, y todos los asistentes colaboraban en traer sus discos, donde el invitado especial era el que tenía el "tocadiscos", que era atendido como rey por nuestras amigas, así lo dejabamos comprometido para la próxima velada. (Leer más)
Aunque apoyamos a los estudiantes en sus carreras, ojala lleguen a tener éxito en sus pretensiones en relación a la educación, el sistema no resiste más, deben haber cambios...los que se ilusionaron de que ellos venían solo con sacar a otra alternativa política estan pensando ¿en que nos equivocamos?...
Pero como, además de apoyar a nuestros estudiantes y trabajadores, estamos hablando de música, seguimos con nuestras orquestas de antaño, recordando esa música agradable al oido y que se prestaba para "pinchar"(así era el lenguaje usado), se pololeaba, se pedía pololeo y la respuesta era "tengo que pensarlo"...lo que demoraba su tiempo, pero llegaba la respuesta y ¡¡ la felicidad era total !!. (Leer más)
Acequias de calle Eyzaguirre, San José, Urmenta y San Alfonso, de Freire, Prat y Covadonga y tantas otras tan viejas como la vieja estación y el Chena más viejo todavía, para que decir del canal Espejino y Los Morros, Lo Herrera y Santa Filomena, todas de Tango, al igual que Calera, la hoy más famosa, no así la centenaria Maestranza hace retanto abandonada, semblanzas estas y muchas otras guardadas en la memoria de todo sanbernardino. Un cordial saludo a mis coterráneos, que como Nancy, apreciada amiga de las Ligas Mayores Monitora, en mi artículo anterior "OLVIDO" descubrieron las fibras del (Leer más)
Recordando ese tiempo en que la imaginación jugaba un papel tan importante, el tiempo en que no podíamos soñar en los adelantos tecnológicos que llegaríamos a vivir llevando con ellos la ilusión y un poco el candor de otra época
Cómo olvidar… a mi hermana mayor escuchando ensimismada su radioteatro, y esas voces: Emilio Gaete, Justo Ugarte, Mireya Latorre, Nieves López Marin, y tantos más que pusieron emoción en la vida de tantas chiquillas de la época, ese tiempo en que se pololeaba a distancia, y a veces a escondidas (cuando se salía a comprar algo), un día a día muy plácido en que las radionovelas ponían el romanticismo. La radio fue la soberana de ese tiempo, no hay duda. Y los actores y cantantes de la época fueron adorados con toda justicia. (Leer más)

Un solo recuerdo atado a la Semana Santa atraviesa la bruma
del tiempo.
Esa fecha era la justa para la gente pobre como nosotros que
no podíamos costear la entrada a un concierto, pues las radios se dedicaban a
trasmitir sólo música religiosa y también la llamada “clásica”.
Invité a un
amigo a la casa donde vivia, ya que el no tenía radio y nos instalamos a
escuchar en un rincón discreto para no molestar a los demás. Allí nos pasamos
el día, sin interrupciones aparte de preparar unos bocadillos, sumergidos en la
música que parecía abrir otro mundo y llevarnos, ingrávidos, por un espacio
diferente, formando parte de esa maravillosa sucesión de sonidos. (Leer más)
Año 92 ó 93, Cerro Los Placeres, segundo piso de la casa de mis abuelos. Invierno. Ocho de la tarde talvez. Mi Tata abre el tornamesa de madera, saca un paño amarillo y limpia un disco. Por la ventana se ve la bahía de Valparaíso, los cerros marcados con las luces de casas, calles, pasajes, plazas talvez. Suena Julio Sosa “En esta tarde gris”.
- Negrita ¿bailemos?. - No Tata, que lata, no me gusta el tango. - Venga mhijita, no sea lesa, yo le enseño a bailar, si es muy bonito. - No, no quiero.
Hoy recuerdo que el 14 de abril habría cumplido 83 años, si no se hubiera ido hace 7… también recuerdo que yo sabría bailar tango, si no hubiera sido tan lesa. (Leer más)
Esta anécdota me pasó hace varios años. Estaba separada de mi marido, unos amigos me invitaron a un club de tangos, lo pasamos muy bien y repetimos las idas a la tanguería, desde la primera vez que fuimos, me sacó a bailar un hombre de buena facha y lo más importante, bailaba muy bien y nos llevábamos con mucho ritmo, fue así que nos encontramos repetidas veces y como se dice “pinchamos” solo para bailar, pensaba yo, como a la tercera o cuarta vez que nos encontramos, me invitó a salir solo los dos, para tomar un trago y bailar. Acepté, total se había incorporado al grupo, como un amigo más, para qué voy a negar, me gustaba y estaba separada, haciendo los papeles de nulidad, no encontré nada de particular, también mi ex salía con otra persona. Lo pasamos muy entretenidos, me tomé dos combinados, él también y cuando bailábamos me elogiaba mi pelo, le gustaba mucho. (Leer más)
|
HERRAMIENTAS COLABORATIVAS
|
COMENTARIOS
hace 6 días
hace 6 días
hace una semana