Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña.
Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocer los tres rollos, únicos en el mundo.
Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos pensamientos.
(Leer más)





El amor "desactiva" la capacidad de criticar a la persona querida Investigaciones recientes vienen a confirmar el refrán que asegura que "el amor es ciego".









COMENTARIOS
hace 1 día
hace 1 día
hace 2 días