Iván, era un hermoso y buen muchacho, hacía la vida normal de un joven, estudiaba, tenía polola, amigos, en fin, como mi hijo mayor era mi mano derecha, me ayudaba con sus hermanos. Un día se juntaron situaciones muy dolorosas en la familia y a él se le declaró un brote de esquizofrenia. Ni nuestra familia ni en las conocidas habíamos tenido conocimiento, ni habíamos convivido con esta enfermedad, eso pasó hace 16 años él tenía 21, su mente se dividió, como dicen los médicos. Pasé por el dolor de verlo en una clínica psiquiátrica, sedado, su cuerpo era el suyo, pero su mente se hundió en una nebulosa, raros seres lo atormentaban, hablaba incoherencias, a ratos me miraba y veía que me reconocía, me decía "¿Mamita qué me pasa?, sácame de aquí", y luego volvía a su mundo, no puedo explicar nuestro dolor.
Mi marido se negaba a aceptarlo y aún le cuesta, mucha gente dejó de ser amiga, dolían muchas cosas, me envolví en una coraza y a pesar del consejo médico lo saque de allí y lo empecé a cuidar en casa, no dormí por muchas noches, fueron meses, años de una lucha por él, como madre mi dolor es muy profundo, solo Dios sabe como he sorteado humillaciones, como gente me dijo que era "un cacho" tener un hijo así, la incomprensión familiar también duele.
(Leer más)
COMENTARIOS
hace 14 horas 51 mins
hace 15 horas 4 mins
hace 15 horas 39 mins