Pensando

Enviado por Eliana Rojas Ramirez el 10/02/2010 a las 10:50
 Eliana Rojas Ramirez

Hoy me siento sola, triste y culpable, puedo también preguntarme de qué soy culpable, pero no lo puedo negar, me dejé llevar por la tentación de sentirme de nuevo joven, deseable y pretendida, sé que a mis años (58) no soy una lola, pero me siento  con toda la vitalidad del mundo y no quise entender que el amor no solo es la atracción física, el deseo de hacer el amor como cuando tenía 18 años y con mi pololo (mi actual marido) teníamos esa complicidad del deseo y con solo mirarnos sabíamos que nos derretíamos por estar a solas.
Nos conocimos de toda la vida, fuimos compañeros de liceo, al viaje de estudios, a la misma graduación en fin compartíamos todo y lo mismo nuestras familias, por lo que pasados algunos años, ya con nuestras carreras terminadas, lo más lógico fue que nos casáramos. Pasaron los años y el deseo se fue desvaneciendo, mi esposo se fue poniendo aburrido, llegaba a la casa a comer y ver televisión y el día domingo en la mañana leer el diario,  después el fútbol, y en la semana el Club de Toby con sus amigos. El panorama no era alegre ni entretenido para mí, ¿qué me quedaba?  Solo leer y escribir mis pensamientos.

En el trabajo conocí a un colega, que también tenía problemas con su señora, empezamos a cambiar impresiones de nuestros matrimonios, cuando llegaba en la mañana me saludaba, sonriente y me hacia algún comentario lisonjero sobre mi apariencia, me hacía ver bonita, un día una flor, otro una caja de bombones,  hasta que  me dí cuenta que me había enamorado de mi colega y él me confesó que también se había enamorado de mí, empezaron nuestros encuentros furtivos, pero al mismo tiempo embriagadores, las mentiras por mis llegadas tarde fueron siendo más seguidas, como éramos profesores los dos, entonces, los consejos de curso, las reuniones con los apoderados, eran muy frecuentes, pero la ansiedad , el saberse culpable y ese cosquilleo en el estómago cuando nos veíamos a solas lo compensaba todo, pero fuimos más allá de lo prudente, no nos complacía esos momentos a solas, nos sacamos fotos y las cartas que intercambiábamos  de tarde en tarde, nos vendieron… Yo ya no quería sentirme infiel y pensaba hablar con mi esposo y decirle que quería el divorcio, mi amor según él estaba en lo mismo, hacíamos planes como los pololos para irnos a vivir juntos, según él ya había conversado con su mujer y estaba todo listo para su divorcio.  Yo me confié mucho  de que era precavida, y no pensé que mi marido, me había mandado seguir, sabía todo, me  enrostró mi infidelidad y me dio un día para dejar la casa me fui avergonzada y llorosa, pensando en reunirme con mi amante, lo he visto de arrancaditas, porque todavía no puede dejar su casa, y tampoco arrendar un Dpto., para los dos, me pide paciencia, que lo espere, en eso estoy, pero sola y triste.

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Recapacita y empieza de nuevo

Enviado por el 10/02/2010 a las 12:24
laura margarita

Lo que pasó, es vivificante y no tendrías por qué estar sola y triste, solo, sola, porque la experiencia enseña que estas viva aún, a pesar de la rutina de los años, pese a lo plano de esa vida...Te arriesgaste por una ilusión, una quimera o una certeza, pero la forma en que has sido tratada por el señor que pensaba que eras su propiedad, indica que tu decisión fue acertada y era el tiempo.

Lo vivido, los instantes soñados, ya son buenos y no te culpes de nada y sólo espera, y mientras escribe y escribe y si te sientes muy complicada o angustiada, ve donde un buen psicólogo, ayudan intensamente y habras clarificado tu alma... tienes por fonasa, servicios publico, pero igual que en el amor y la amistad, el profesional, también debe ser el adecuado, para que verdaderamente te sientas ayudada.


Suerte


Pensando

Enviado por el 11/02/2010 a las 20:30
 Eliana Rojas Ramirez

Laura Margarita, todo pasa por algo, gracias por tu solidaridad.


Maravilla que a todos nos pasa

Enviado por el 10/02/2010 a las 17:37
Jorge Hernán Espinosa Gutiérrez

Eliana
Escribes maravilloso, muy real sincero y me hiciste recordar a mis mejores momentos  de verdadero AMOR DE MI VIDA.
De los 50 a los 60 realice aventuras, locuras y experiencias  las estoy escribiendo en mis memorias, las he planteados en círculos de adultos mayores y la encuentran original, única y espectacular.
Pero no puedo silenciar que todo tiene su costo, hasta el día de hoy, al estar ya en tranquilo regazo, lo que me permite decir todo a su tiempo y todo tiempo es único y cada día más hermoso.
Hoy se experimentas cosas y situaciones maravillosas y después de una sonrisa vienen a la memoria esos picarones e inolvidables momentos  ¿verdad?
No me arrepiento de nada, como decía EDITH FIAF


Comentario de artículo

Enviado por el 11/02/2010 a las 20:26
 Eliana Rojas Ramirez

Hola Jorge Hernán,  en verdad me sentí muy contenta con tu comentario, esta es una historia verdadera, que a cualquiera de nosotros nos puede pasar, primero disfrutar, pero sentir culpa por haber dañado a otras personas, la vida es así.


piensalo

Enviado por el 14/02/2010 a las 1:08
laura margarita

Si lo tomas como mortificar a otros, la vida siempre es así,estamos siempre tomando decisiones, que son apropiadas para nosotros,pero a veces, hay otros que se sienten pasados a llevar,cuanto te casaste, debe haber quedado tirado algún admirador,por ahí,que no se atrevió hablar a tiempo...cuando entras a un trabajo,dejaste fuera a todos los otros que también postularon ...todo es así,y esto sucede, seguramente con hijos criados,que están en su vida y muchas veces ,nos dejan solitarios,porque ellos viven sus tiempos...sigue trabajando,entretiene ,vivifica y aleja esos tenebrosos recelos..

LMGO.-


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