Por Alejandra Godoy Haeberle
Las siguientes sugerencias se han ido co-construyendo a lo largo del tiempo con la ayuda de los mismos pacientes que han estado en terapia de pareja.
Están aun en construcción y espero que sigan llegando nuevos aportes para seguir enriqueciéndolas. Se complementan con las “Reglas de
Pasarán a ser “reglas” para una determinada pareja si ambos las han aceptado como tal.
Ideas Previas:
Pareja viene de “parejo”: ninguno vale ni es mejor, ni tiene más poder que el otro. Los dos son “cojitos”, aunque generalmente “cojean” de piernas distintas. Se tiende a la homogeneidad (mismo nivel de “neuroticismo”), en caso contrario puede que el más “sano” sienta que “debería” separarse.
El amor: el mayor poder real dentro de una relación de pareja (del estilo de pareja actual en nuestra sociedad) es el amor. No confundir amor con “no puedo vivir sin ti, te necesito” (el “necesitado” queda con mayor poder subjetivo) ni con “si no me necesitas, quiere decir que no me amas”.
Expectativas: explicitar lo que se espera (ojo con las expectativas irracionales) de la relación y del otro (no se es adivino ni se ama menos si “no se da cuenta de lo que obviamente necesito” o “si tengo que pedírselo, no vale” o “no me comprende”).
El otro no es mi propiedad privada ni viceversa: por tanto no existen los “deberes” y los “derechos” preestablecidos, sino que cada pareja debería poder definirlos “desde cero”.
Contrato de pareja: los únicos “deberes” son los que ambos acordaron en forma explícita. Cada pareja es un mundo único y diferente; no dejarse guiar por lo que la sociedad “manda” (ojo que este contrato se puede renegociar si es necesario a lo largo del tiempo).
Pirámide de Prioridades: hacer explícitas y negociar las prioridades en la vida (p.e. ¿es más importante la pareja o los hijos?). Evitar colocar al otro en una situación insostenible (“¡o tu mamá o yo!”)
Límites absolutos: aspectos que no se está dispuesto a negociar, por la razón que sea; deberían ser muy pocos (no más de 3 en lo posible) y claramente explicitados.
Inicialmente puede haber un breve intento de convencimiento al otro mediante argumentos: sino resulta, hay que aceptarlo sin culpar, cuestionar, presionar o chantajear; y predisponerse a negociar.
Permiso para el “NO”: es válido no ceder y no se debe preguntar “¿por qué no?” (Internamente la respuesta puede ser “porque no puedo” o “porque no quiero”)
No podrá ser logrado lo óptimo para ninguno de los dos: lo que consiga cada uno no será ya lo óptimo o lo que primariamente deseaban
FORMAS DE NEGOCIAR:
Negociación escalonada: ambos van cediendo en su deseo óptimo hasta llegar a una decisión que sea aceptada por ambos
Negociación “quid pro quo”: “chana por juana” o esto por lo otro. (P.e. hoy vamos a ver la película que tú quieres y mañana la que yo quiero”; “te cambio esta tarea por esta otra”)
Negociación combinada: intento de incluir en la decisión final los deseos de ambos (p.e. combinar armónicamente los estilos de ambos en la decoración)
Poner Atención:
Evitar los pseudo-acuerdos: estar atentos a si el otro cede por presión o para evitar los conflictos
No dejar cabos sueltos: imaginarse la solución en detalle y planteársela al otro
Escribir el acuerdo: no confiar en la memoria; repetir lo acordado para que no haya confusión y en lo posible escribirlo delante del otro















Alejandra
Hace mucho que no te leía, la verdad muy bueno como siempre, temas muy interesantes
Besos!
Princesa