La fuente que cura las penas

Enviado por vilma dorothy del rio astete el 13/10/2009 a las 8:20
vilma dorothy del rio astete

Alguien me dijo un día que la fuente que cura la pena existía, mis pasos me llevaron por diferentes caminos, vagaba y preguntaba, pero nadie lo sabía.
Me encaminé hacia los cerros, pregunté al árbol del camino y también al agua del río, a los guijarros y a los enormes troncos caídos.
Busqué por caminos solitarios y también hice sendas por donde nadie había ido, levanté rocas y piedras, pero el agua de la fuente no surgía.
Llegué a otros lugares donde las olas nacían, al sol empezaba a declinar, yemas rojizas emitía, ansiosa me acerqué a la orilla, pensando que sabía donde estaba la fuente que sanaba el corazón herido.
El movimiento de las olas me dijo que no la conocían, desesperada me tiré en la arena, el viento era fuerte y mi cuerpo tiritaba de frío, desperté a las pocas horas, ya amanecía.
Me dirigí al desierto, de día enfrentando el calor, y de noche tempestades terribles, mi cuerpo estaba agotado de recorrer tantos caminos.

De pronto miré a lo lejos, me pareció que soñaba, un oasis bello y alegre ante mis ojos divisaba, vi moverse las palmeras anunciando mi llegada, y el verde brillante del pasto, al parecer me llamaba.
Había encontrado la fuente que buscaba, mis manos y mis pies ensangrentados, sucia mi ropa, y mi cuerpo sudado, algo dentro de mí, presintió que algo sucedía.
Corrí desesperada a la orilla de la fuente, lo que vieron mis ojos, eran sólo cuerpos sin vida, y otros con sus ojos casi sin brillo, apenas me miraban, mi corazón quebrantado ante tanto dolor... lloraba
La fuente que cura las penas se había secado, eran tanto los seres humanos que buscaban consuelo a su pobre llanto, que el manantial sin vida se había quedado.
También caí al suelo sedienta y desesperada, lloré fuerte, muy fuerte, mis gritos formaban ecos que hasta el cielo escuchaba, ya mi cuerpo se rendía impotente a tanto espanto
Mis oídos apenas escucharon el sonido que surgía de la fuente, gota a gota como un milagro de agua se iba llenando
Hincada grité a los cielos y bebí lentamente del agua que cura las penas y las heridas insanas.

La fuente

Enviado por el 21/10/2009 a las 9:47
román campos

Vilma:
Muy bueno tu relato poético, me pareció ir contigo en esa peregrinación  y mientras vivimos somos muchos los que intentamos llegar a la fuente de la felicidad. Todos buscamos ese idílico lugar que cure  heridas que encontramos en nuestro camino, muchas son las vicisitudes que rodean al hombre en este peregrinar en la búsqueda del reparo, de la paz, de la dicha de haber gozado tanta maravilla existente y que en ese deambular  vamos sufriendo en nuestra relación con el medio y con nuestros semejantes. Que hermoso encontrar esa fuente bendita que todo lo supera, lo cura, lo engrandece y que muchas veces no atinamos a comprender que la maravilla que buscamos está en nosotros, en esta fuente inagotable que somos, en esta bendición que portamos y que si sabemos encontrar podemos también traspasar esta gran alegría a los otros. Gracias Vilma

 


gracias Roman

Enviado por el 21/10/2009 a las 22:49
vilma dorothy del rio astete

Hola Roman, que rico saludarte amigo, y que lindo compartir mis reflexiones poéticas con personas de tu sensibilidad, que hayas comprendido en este mensaje, que no es necesario recorrer tantos caminos en busca de la paz y la felicidad. Verdaderamente la paz y la felicidad están dentro de nosotros, sólo nos falta encontrarla y desarrollarla... Un abrazo amigo, y gracias por contestar a mi escrito.


Un "para sí"

Enviado por el 23/10/2009 a las 1:21
román campos

Amiga:
Olvidé decirte que en tu relato rescaté muchos símbolos y que cada uno de ellos pertenecía a la categoría que el filósofo denomina entes "en sí" a diferencia que nosotros los humanos somos los únicos entes "para sí" la gran diferencia es que todo lo que nos rodea, nunca cambia, son "en sí", vgr. La piedra, será siempre piedra con sus cualidades de piedra... sin embargo nosotros estamos cambiando permanentemente. Hoy día estamos tristes, luego estaremos alegres, hoy tengo frío luego tendré calor, hoy sufro, pronto estaré feliz, hoy pienso así mañana pensaré de diferente forma, etc. Que hermoso es que podamos ir sintiendo todas esa cosas que nos hacen diferentes. Luego de leerte, me hiciste sentir feliz... ver en ti todos esos sentimientos que te aseguro no los sentirá jamás una piedra del camino, ni el camino ni muchas cosas de las que nombrases. Un abrazo amiga.


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