¿Comprar lentes sin ir al oftalmólogo?: Tema para debatir

Actualmente cuando los lentes dejan de servirnos o simplemente se nos caen y se rompen, debemos pedir una hora con nuestro oftalmólogo, comprar el bono, ir a la consulta y luego, con receta en mano ir a la óptica a solicitar nuestros nuevos anteojos. Pero esto podría cambiar, porque la cámara de diputados ya aprobó el proyecto de ley que modifica el Código Sanitario, con el objeto de permitir en Chile la existencia de la profesión de optómetra (boletín Nº 5684-11). Este proyecto de ley ya está listo para que lo vea el Senado.
En otros países el optometrista es la persona que estudia la valoración de la agudeza visual, prescribiendo lentes correctores y recomendando ejercicios oculares si fueran necesarios. El optometrista en Chile, podría perfectamente estar en la misma óptica y ser él quién examine nuestra vista y recomiende el tipo de anteojo que necesitamos, además en eventos tan comunes como el quiebre de los espejuelos, ya no será necesario acudir al oftalmólogo para que reescriba la receta, podríamos acudir a la óptica y el optometrista, sin necesidad de receta, los mandaría a hacer nuevamente
 
Actualmente, la optometría no existe como una carrera universitaria en Chile. A la fecha, entre las profesiones vinculadas a la salud visual en Chile, además del Medico Oftalmólogo, se encuentran: el Tecnólogo Médico (con mención en oftalmología), el Óptico y el Contactólogo.

Como ustedes saben, el país tiene un gran déficit de especialistas en oftalmología y esto podría ser una opción, la pregunta que debemos hacernos es:

¿Confiaríamos al optometrista, la prescripción de nuestros lentes?, además ¿Qué requisitos o condiciones de desempeño debiera cumplir este profesional para tener toda nuestra confianza?, no hay que olvidar que se trata de nuestra visión

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Comentarios

Esto es como arreglarse los dientes con un mecánico dental, que por muy profesional que sea, no es lo mismo que un dentista. El dentista tiene una carrera universitaria de por medio.

El oftalmólogo, también tiene una carrera universitaria (sus cuantos años), como este nuevo "profesional" llamado Optometrista no la tiene, no es recomendable que el recete lentes para aliviar una anomalía en nuestros ojos.

Además que estos cursos lo darían los Institutos o Entidades Técnicas, que nadie controla y menos controlan a los posibles egresados. Creo que esto se hizo, más que nada por una razón politica (politiquera), para hacer creer a los habitantes de este pais, que algunos partidos están preocupados de nosotros (populistas, soluciones "parches y nada concreto).

No estoy de acuerdo con este sistema de incorporar y dar "título" a los Optometristas, para que nos receten y nos ausculten. Estos al final, los tirarán a los consultorios de las comunas pobres, regiones para solucionar los problemas que existen por la falta de oftalmólogos.

Uso anteojos desde hace tiempo, y tengo la misma carencia en ambos ojos, asi es que me los compro hechos. Ahora esta posible facilidad, me parece un avance y tanto ahorro de trámites. Ojalá que el Parlamento la apruebe.

Es interesante conocer distintas opiniones respecto al problema de los lentes y de las distintas situaciones que se nos producen por la necesidad de usarlos. Uno de ellos es la pérdida o ruptura de los lentes prescrito por el médico oftalmólogo, por citar un ejemplo. La óptica no acepta hacer un nuevo par si no lo ha prescrito el médico en una receta reciente, lo que implica una nueva consulta y un nuevo gasto por una segunda. El médico no está autorizado a dar un duplicado de esa receta y hay, por tanto, que pedir y pagar una nueva atención. Lo digo por haber pasado por esa experiencia. Estoy de acuerdo en que hay que preservar y garantizar el nivel de quienes estén autorizados para recetar lentes, pero es preciso que situaciones como la del ejemplo que doy, estén consideradas en cualquiera nueva ley. Sería bueno saber de experiencias similares que ilustren sobre el tema, antes de aprobar, con certeros fundamentos, una nueva ley en beneficio de los ciudadanos.

Hoy la ley faculta a la venta de lentes para presbicie sin receta médica en cualquier tipo de establecimientos. Estos lentes deben cumplir con ciertas características como tener corrección sólo esférica de igual graduación en ambos ojos y hasta una fuerza dióptrica determinada. Además, este tipo de lentes debería entregarse (y esto no se cumple) con una advertencia de la necesidad de realizar un control de salud visual periódico, porque el peligro está en que una persona con graves enfermedades oculares como glaucoma o retinopatía diabética pueden no presentar alteraciones de la agudeza visual sino hasta bien avanzada la enfermedad.
El proyecto de ley que pretende crear en Chile la Profesión de optómetra no toma en consideración que en Chile existe hace muchas décadas un Profesional como el Tecnólogo Médico con especialidad en Oftalmología, el cual desde el anonimato ha contribuido para que la calidad de la atención visual en Chile sea reconocida en toda la región.
No es necesario crear un nuevo actor en el escenario sanitario visual sino dotar al Tecnólogo Médico con más armas y autonomía de decisión clínica para contribuir a la optimización del uso del recurso médico especialista.
Noten que el ente más interesado en la aprobación de esta ley es el colegio de ópticos. Esto no sorprende, porque lo que margina cada lente vendido en la óptica sorprendería a la población; por lo tanto, tener en la misma óptica a un personaje que genere recetas mejoraría aún más el negocio... ¿hay real interés por mejorar la salud visual de la población?, ¿no es peligroso que el mismo personaje que receta también construya y venda el lente?
El Tecnólogo Médico de Oftalmología bajo una clara regulación sanitaria y en el marco del equipo de salud visual que ha integrado desde décadas, puede contribuir eficiente y responsablemente en el mantenimiento de la calidad de la atención visual y en el aumento de la cobertura geográfica del equipo de salud oftalmológico.
TM.Ricardo Maragaño Medalla
Presidente Sociedad Científica Chilena de Tecnología Médica Oftalmológica.

Concuerdo perfectamente con el artículo de Romina, y espero que salga la ley que menciona y que no duerma, como muchas otras leyes que  quedan en la oscuridad, sin despertarlas jamás. Hay muchos casos que se nos quiebra un vidrio, queda casi entero, pero tenemos que ir al oftalmólogo, para que nos dé una nueva receta, cuando en la óptica queda la copia de esta, y podrían rehacer el lente, lo que sería más económico, ya que nuestra jubilación, no es tan generosa,

saludos

Creo que los argumentos de Ricardo contienen elementos que vale la pena considerar. Es, sin duda, un aporte a una discusión que debería llevar a una solución justa de un problema que no ha sido resuelto y que afecta en lo económico principalmente a las personas de menores recursos. Y el trasfondo del mismo tiene mucho de inmoral, como es el del lucro indebido y abusivo.

Veamos para personas de bajo nivel socioeconómico sale mas barato que se manden ha hacer uno nuevo con la receta de hace varias décadas atrás o los lentes que supuestamente le queda bien de la marca "Cuneta" o farmacia, sin medir consecuencias
Un técnico en esto ayudaría a orientar a las personas en este aspecto que quieran economizar la visita al oculista.
Pero...
Siempre es recomendable visitar al oculista con la misma frecuencia que un dentista o algo parecido, ya que hay muchas cosas que quizás no notamos y pueden que nos causen daños a futuro como la radiación UV, el computador, la vejez etc, y el oculista es el único capacitado que nos puede ayudar

 

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El odio es vil herencia del alma criminal

En distintos foros que uno puede encontrar en la red, se está discutiendo este tema. En la mayoría de ellos se encuentran ansiosos posteos, no precisamente de los eventuales beneficiarios sino de los grupos Profesionales interesados en adquirir la facultad legal para prescribir lentes.
En nuestro País la legislación actual incluye la refracción como un acto Médico y es por ello que sólo Médicos pueden extender tal receta; hace un par de años se excluyó a los lentes de presbicie de esta exigencia.
Creo que el proyecto de ley intenta no solo abordar el tema de los lentes, pero lamentablemente ese es el tema más marketeable y que puede exportarse a la población.
El caso es que el legislador intenta que la receta de lentes deje de ser resorte exclusivo del Médico Oftalmólogo y pase a ser también realizado por "un segundo personaje", esto se supone que liberaría a los médicos de realizar la refracción para que puedan dedicar su especialidad a temas más complejos como la resolución médica o quirúrgica de las patologías del sistema visual.
El escenario que el legislador tiene para entregar a ese "otro personaje" la responsabilidad de ser la primera línea de atención, significa que quien recibe al paciente debe ser un Profesional suficientemente capacitado para determinar si se trata de un paciente sano con necesidad de lentes, un paciente enfermo con necesidad de lentes o un paciente cuya patología no es solucionable en modo alguno por lentes. En el segundo y tercer caso, este "personaje" debe saber reconocer claramente los signos y síntomas que indiquen el tipo y prioridad de la derivación y a qué Médico enviar al paciente.
El Colegio de ópticos encabeza la campaña para que el proyecto de ley llegue a aprobarse, pero hay que tener algunas suspicacias al leer las declaraciones que este ente hace en defensa del proyecto. De aprobarse en Chile la existencia de la optometría, esto significaría formar Profesionales que hasta hoy no existen en Chile. Por lo tanto, significaría partir desde cero con la formación y por ende esperar algunos años hasta que las primeras generaciones egresen...no es practicable someter a un óptico (quien no tiene formación sanitaria sino física) a una serie de cursos para capacitarlo y convertirlo en un optómetra. A diferencia del óptico, el optómetra recibe formación sanitaria en los Países donde existe esta Profesión.
Ahora bien, en Chile existe el Tecnólogo Médico de oftalmología cuya malla curricular es en esencia sanitaria, con formación en las áreas clínicas de fisiología, fisiopatología, farmacología y las propias de la especialidad de oftalmología. Además la malla curricular también incluye física general y física óptica en particular. Por tanto, lo que defiendo es que nuestro País no requiere la inclusión de un nuevo Profesional sino, en el marco del equipo de salud visual, dotar al Tecnólogo Médico de mayores responsabilidades clínicas. Esto por supuesto cumpliendo todas las reglamentaciones, modificando la malla curricular de las futuras generaciones y realizando cursos de certificación para aquellos TMs ya egresados.
Saludos

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Antes que nada me identificaré claramente, soy oftalmólogo, trabajo en forma exclusiva en el sistema público y tengo una opinión absolutamente contraria a la participación de optometristas en la prescripción de la receta de lentes.

Las razones sobran, primero las médicas: La prescripción de lentes no es todo lo sencilla que parece ser, además de la potencia dióptrica del lente, en algunas ocasiones (no todas) debe considerarse otros aspectos como desviaciones oculares, medicamentos, diferencia entre un ojo y otro etc. El acto de la prescripción del lente es la oportunidad en donde se diagnostican el 99% de las enfermedades oculares no relacionadas con los lentes, la mayoría de las cuales no presentan síntomas hasta que es demasiado tarde, por ejemplo, alrededor del 2% de los chilenos mayores de 40 años presentan glaucoma, sospechándose en alrededor del 5%, también están por nombrar otras, la retinopatía diabética, hipertensiva, tumores oculares, desgarros retinales, degeneración macular relacionada con la edad, distrofias corneales y retinianas, y un sinnúmero de patologías que no presentan síntomas y que deben ser sospechadas. Para poder sospechar esas enfermedades se debe tener un profundo conocimiento de la medicina y en particular de la oftalmología, situación a la que se llega en el caso de los oftalmólogos luego de al menos 10 años de estudios superiores.

Por otro lado, el código sanitario en chile prohibe a los médicos tener farmacias y ópticas por razones obvias, no puede ser parte del negocio la definición de una necesidad y al mismo tiempo la venta del producto que la satisface, si un optometrista que su negocio es la venta de lentes además se le autoriza a definir quién los necesita seguramente todos los necesitarán. En mi experiencia un número no despreciable de pacientes que consultan por lentes en realidad tienen otras patologías, como blefaritis, ojo seco, déficit de la convergencia etc, y salen de mi policlínico con indicaciones de tratamiento y control y no con los famosos "lentes de descanso".

El negocio de la fabricación de lentes margina porcentajes altísimos, los lentes son extremadamente baratos y se venden muy caros, para el paciente, en el acto de renovar sus lentes, el porcentaje que paga por la consulta es menor en relación a lo que paga por el lente, lo que demuestra que el interés de los optometristas es indicar la mayor cantidad de lentes porque ese es precisamente el negocio, bastaría con que las ópticas estuvieran facultadas para renovar automáticamente un lente dentro de un año sin necesitar receta nueva para acabar con el problema de los lentes quebrados.

Y por último, la necesidad que existe de consultas oftalmológicas no está dada por una supuesta falta de especialistas, de hecho en chile existen suficientes especialistas para las necesidades de la población (por encima de las recomendaciones de la OMS), si no que se debe a la falta de voluntad política para implementar las consultas necesarias. Si un especialista quiere trabajar en el sistemna público lo más probable es que no pueda porque no existe la disponibilidad de contrato (trabajé meses ad honorem porque en mi hospital no tenían "horas") o si existe la disponibilidad de contrato (como me pasa actualmente) el servicio de salud no tiene los recursos para implementar y comprar el instrumental básico para trabajar, no hay boxes de atención, faltan pabellones, no hay insumos, no hay fármacos, lentes etc etc.

La mayoría de los oftalmólogos trabajan en el sector privado porque además de lo que mencioné anteriormente, cuando se junta la posibilidad de estar contratado y tener la infraestructura el sueldo que ofrece el sector público es bajísimo, por dar un ejemplo, cuando terminé mis estudios de especialidad, luego de 7 años de medicina, 3 años de postgrado en una de las universidades más prestigiosas del mundo y luego de 3 años de especialización en la universidad de chile, el sueldo que se me ofrecía como especialista a tiempo completo (si es que hubiera habido dinero para pagarme) era inferior al sueldo que en ese entonces ganaba un conductor del transantiago.

Por eso digo que es una idea que rasca bien pero rasca donde no pica

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