Estás temblando...
-Venga, hable...
-Es mi primera vez...
-¿Sí? ¿De verdad?
-... no me crees...
-Sí, te creo, claro que te creo. Ven, deja que te abrace. Así, mi chiquitita... déjate llevar.
-Eres tan dulce...
-¿Lo soy?
-Sí... haría cualquier cosa por ti.
-¿Huir juntos?
-No seas tonto... Pero sí, huiría contigo, aunque... no iríamos muy lejos.
-Es verdad.
-Anda, desnúdate.
-¿Y eso?
-Quiero verte. Así venzo mis temores, si lo haces primero...
-Está bien. Pero yo también tengo un poco de pudor, ¿sabes?
Voy
-Eres guapo.
-¿Me miraste bien?
-No bromeo, eres guapo.
-Ahora tú...
-Apaga la luz, por favor o mejor no.
-Ya está. Déjame ayudarte.
-Tienes las manos tibias...
-Y tú estás helada... Qué bonita eres.
Me gustas.
-Como tantas mujeres que habrán pasado por tu vida...
-Ninguna como tú. Créetelo, eres linda... y especial. Y no han sido tantas.
Cierra los ojos y abrázame. Así...
Te quiero.
-Yo también te quiero... más que a nada... más que a nadie...
-¿Qué será de nosotros ahora?
-No pienses. Ven, acostémonos.
-Tengo frío.
-Hazte un ovillo, recuesta tu cabeza en mi pecho. Abrázame fuerte.
Tus manos son suaves.
-Como tu piel, paloma..
Quédate a dormir.
-¿Y si nos descubren?
-¡Que se enteren por fin!
-Soy feliz...
-Y yo. No me esperaba tanta felicidad... a los ochenta y nueve años.
-¿Ochenta y nueve? te daba menos, no los aparentas...
-¿Y cuánto creías que tenía?
-Creí que tenías mi edad. Acabo de cumplir ochenta y uno
















¡¡ Hermoso, lindo, bonita... esta primera vez !!
¡¡ Mis felicitaciones Pati !!, has mostrado algo natural que debe pasar con harta frecuencia, y esta ahí... escondido, guardado, en reserva... y es un hecho natural, hermoso, es un momento de ternura y harto amor...
Muy bonito y es bueno que estos encuentros también sean relatados, como una gran historia de amor.
¡¡ Gracias !! por este momento de reflexión y alegría.