La cueca en la trasmisión oral histórica del patriotismo chileno

Enviado por Ines Valenzuela Arriagada el 14/09/2008 a las 18:02
Ines Valenzuela Arriagada

Reforzando nuestra impresión sobre el origen árabe de la cueca chilena, como sucede también con los encuentros de canto islámicos, las reuniones de interpretación de ruedas de cuecas permiten que la música adquiera una característica documental, de rica transmisión oral de las tradiciones y de conmemoración distinguida para personajes o hechos históricos relevantes. El canto se convierte, así, en un instrumento narrativo y conmemorativo de fuerte valor patriótico y nacional.

Nótese, por ejemplo, la letra de esta cuenca del folclore titulada "Nuestro Primer Presidente", que también homenajea a José Miguel Carrera con encendidos versos nacionalistas, como hemos visto que lo hacen muchas de las cuecas bailadas por los rotos chilenos a lo largo de los siglos:

    Nuestro primer Presidente
    Don José Miguel Carrera
    Nos dio una Constitución
    Con Patria, Escudo y Bandera

    Con el laurel glorioso
    sobre la frente
    y a redimir la Patria
    llegó valiente

    Llegó valiente, sí
    fue su coraje
    que terminó tres siglos
    de coloniaje

    Carrera fue el primero
    y el verdadero

La devoción carrerina de los rotos chilenos continuará muy marcada en otras piezas clásicas del folklore urbano, como "Trayendo glorias de España":

    Trayendo Gloria de España
    con la insignia Talavera
    llegó el Húsar de Galicia
    Don José Miguel Carrera

    José Miguel Carrera
    sacó la espada
    para que sea libre
    su Patria amada

    La Patria amada, sí
    con la bandera
    que bordó con sus manos
    doña Javiera

    Gloria es la vida entera
    de los Carrera

Tan importante llegó a ser la presencia de próceres como los Carrera y el ministro Portales en la formación de la cultura urbana acompasada por las cuecas chilenas de aquellos años, que el folclore anónimo les dedicó una canción titulada "Las chinganas son salones", homenajeándolos con los siguientes versos rescatados del olvido por González Marabolí:

    Las chinganas son salones
    y las fondas catedrales
    Fue la obra de Carrera
    Que siguió Diego Portales

    Tesoro de la Patria
    De dieciochera
    Venerada reliquia
    De los Carrera

    De los Carrera, sí
    y a la cristiana
    fue el salón elegante
    de la chingana

    Y es la zandunga divina
    la carrerina

El mismo sentimiento se repite en "Carrerinos a la Chimba", donde vuelve a aparecer la figura de Portales asociada al patriotismo de las clases populares, a pesar de la campaña de demonización que han intentado levantar sobre el ilustre ministro varios autores de corte americanista e izquierdista asiduos al populismo literario:

    Carrerinos de la Chimba
    la Patria tuya no ha muerto
    y el canto de la galleras
    cubre Santiago y el Puerto

    Y las fondas'e la Chimba
    le dan la guerra
    y les niegan la vida
    sobre la tierra

    Sobre la tierra, sí
    cariño santo
    Sentían los chimberos
    por nuestro canto

    Yo sé bien lo que vale
    Diego Portales

Existe otra pieza titulada "Pasión y muerte de un guerrillero", que en el mismo tenor recuerda con dolor el asesinato de Manuel Rodríguez en la encrucijada de Til-Til, constituyendo también un ejemplo del carácter relator y casi narrativo de algunas composiciones, como posible influencia arabesca sobre la lírica, tal como el que se ve en crónicas poéticas como "El Poema del Cid" hispano y "La Araucana" escrita por Ercilla en tierras chilenas. Esta obra, según algunos procedente del folclore clásico, fue inmortalizada por Pablo Neruda (letra) y Vicente Bianchi (música) en tiempos más recientes, en formato original de tonada que, sin embargo, ha vuelto a ser convertido en ritmo de "chilena" por la tradición cuequera:

    Que se apaguen las guitarras
    que la Patria está de duelo
    Nuestra tierra se oscurece
    Mataron al guerrillero

    En Til-Til lo mataron
    los asesinos
    Su espalda está sangrando
    sobre el camino

    Sobre el camino, sí
    Quién lo diría
    El que era nuestra sangre
    Nuestra alegría

    La tierra está llorando
    Vamos callando

También existieron muchas otras cuecas destinadas a homenajear a los libertadores que lucharon por la Independencia, como "No es civilización", que hace una excepción a la repulsa que muchos rotos patriotas y carrerinos sentían hacia la Logia Lautarina, que también participó de todos estos códigos secretos que hemos descrito:

    No es civilización
    la que nos hace la guerra
    Ni tampoco son salvajes
    los que defienden su tierra

    Y es la Logia secreta
    la Lautarina
    que le entregó mi Patria
    y a la Argentina

    Y a la Argentina, sí
    para el buen hombre
    Sólo queda una cosa
    morir como hombre

    Ya juró Benavides
    No se le olvide

Bien puede ser, sin embargo, que los ánimos antihispánicos que perduraron largamente entre los rotos chilenos y las clases populares luego del proceso de Independencia, hayan contaminado la visión de los documentos que vinculaban a la cueca de chinganas y fondas con el hilo que conducía a la Península. Es así, por ejemplo, que surgieron por largo tiempo letras de cueca tanto o más agresivas contra España que el propio primer himno nacional chileno, como la cueca "No me pidan que a Castilla", desempolvada de las más viejas tradiciones chinganeras también por González Marabolí:

    No me pida que a Castilla
    la reconozca por madre
    porque durante tres siglos
    nos mató la mejor sangre

    Y ésta es la Patria tuya
    dijo Carrera
    No es cambio de tirano
    ni de bandera

    Ni de bandera, sí
    porque las colonias
    van a escribir su historia
    y hacer las leyes

    Ya no más soberano
    que el pueblo indiano

González Marabolí rescata otra vieja cueca del folclore chileno en donde se da por entendido y seguro el origen netamente nacional de la misma, con el título "Yo defiendo lo que es la cueca":

    Yo defiendo lo que es la cueca,
    decía un roto chileno
    porque el día que se pierda
    la vamo'a echar de menos

    Yo no desprecio el arte
    que fue de reyes
    porque sé que defiendo
    las sagradas leyes

    Sagradas leyes, sí
    por lo que vale
    Les pagó con su vida
    Diego Portales

    No hay que mirar en meno'
    lo que es chileno

Es prácticamente lo mismo que se afirma en otra antigua cueca, titulada "La cueca es para el chileno":

    La cueca es para el chileno
    como el himno nacional
    Y todos los extranjeros
    la tienen que respetar

    Y es lo mejor de Chile
    la flor María
    porque tiene las llaves
    de la alegría

    De la alegría, sí
    y adiós las penas
    con el grito sagrado
    de la chilena

    La cueca disfrazada
    no vale nada

    -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Extraido de la red de www.soberaniachile.cl

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