"Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo" Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino
Con la frase de este filósofo comienzo este artículo que he meditado mucho en escribir, por las consideraciones que de ello se generan, por lo crítico del mismo para algunos y porque me escapo completamente de mi línea de mis artículo, pero creo que a veces es necesario ser muy sinceros.
Tal como se sabrá el día 29 de Agosto de 2008, un trágico suceso aconteció. En el norte de nuestro país, específicamente en la carretera CH-11 que une Arica con el Lago Chungará , un bus que llevaba a todas las alumnas del IID del Colegio Cumbres Femenino en su Viaje de Estudios se desbarrancó, costando la vida de 9 niñas.
Como declaración de principios señalo que soy católico y que comparto el dolor de los familiares de las víctimas, concordando que el dolor es aun mayor por la pérdida de vidas que aun tenían mucho que ofrecer y desarrollarse. De esa idea saco la cita iniciar.
Sin embargo, tal como reconozco que es un lamentable suceso, me parece que fue demasiado el tratamiento que se le dió a este hecho por parte de las autoridades y de los medios de comunicación principalmente.
Quizás pueda sentirse que mi tono es un poco de resentimiento social, pero mi gran duda es saber que hubiera pasado si las fallecidas fueran alumnas de una escuela con números y no de un exclusivo colegio de Santiago.
- ¿Hubiera existido un pésame Presidencial de por medio?
- ¿habría salido en portada completa en un diario (además de toda la repercusión en los medios tradicionales de comunicación)?
- ¿hubieran sido tan eficientes para traslado y entregas de cuerpos por parte del SML que hizo todo el trámite 1 día ?
- ¿Existiría en Facebook un grupo que recordara a las niñas y que se han sumado al día de hoy casi 106.000 usuarios?
Perdonen mi franqueza, pero una muerte es una muerte y no porque el segmento perjudicado sea el ABC1 debería verse más acogido su lamento. O invirtiendo la óptica, los pobres también tienen el derecho de utilizar recursos del Estado (como aviones de la FACH) cuando ocurran accidentes similares.
Analizando aun más esto, incluso veo (con horror, disculpen mi franqueza), que estas repercusiones han trascendido hasta el Congreso, donde se presentará un proyecto de ley para el cambio de nombre para la Carretera CH-11 (Interurbana Arica-Putre) donde fue el accidente por el de una de las niñas en su recuerdo, y que ya está siendo desarrollado por la Diputada Marcela Cubillos. Veo que existe un grupo en Facebook que desarrolla esta iniciativa.
Lo siento. No puedo dejar de mostrar las diferencias que se ven a diario en nuestro país y la discriminación encubierta que existe al respecto. Nuevamente mis más sentidos pésame a las familias.
Entiendo que su dolor es personal y debe quedar enmarcado dentro del núcleo familiar y no farandulizarlo.















Penoso comentario
No puedo dejar de expresar mi sentimiento de profunda pena al leer tu comentario sobre este terrible accidente carretero donde fallecieron esas 9 niñas del Colegio Cumbres. Digo pena, pues en algunos de tus párrafos surgen ciertos resabios de resentimiento social, creo que no es el momento, la ocasión, para expresar todo aquello que naturalmente es una realidad, no todos somos iguales. Además creo que te equivocas al criticar la actitud solidaria del gobierno y de la prensa hacia esas familias. Ante una tragedia de esa magnitud siempre he visto la misma reacción, el mismo sentimiento de pesar en todas nuestras autoridades sin pensar de que segmento social provienen. Tratemos de no generalizar y ahondar más en el sufrimiento de una pérdida tan grande e irreparable como es la de un hijo.
Con respecto a la propuesta de cambiarle el nombre a dicha carretera, me parece que, una vez más, algunos de nuestros legisladores, dejándosde llevar por emociones del momento, caen en esas simplezas que en nada aminoran el sufrimiento de los familiares de las víctimas, sino que al contrario, les insisten en un terrible recordario de un hecho trágico, tal como antaño se hacía en nuestros caminos con las "animitas".Sean más sobrios y respeten el dolor ajeno.
Fraternalmente
Luis
muchas gracias por tu comentario
Don Luis.
Agradezco la sinceridad de sus palabras y el tono reflexivo del mismo.
Sin embargo debo comentar que cuando estaba escribiendo este post, primero tuve que vencer mi resistencia inicial a no querer hablar del asunto, pero después justamente pensé que se me podía considerar un resentido social, lo cual no sería malo si es que realmente lo fuera.
Pero como no me considero así mi respuesta va a clarificar que lo escrito lo hice en el tiempo que merece. Después de ocurridos los hechos y con un tiempo prudente para el propio luto de los afectados.
Con otra de sus frases no concuerdo:
"Ante una tragedia de esa magnitud siempre he visto la misma reacción, el mismo sentimiento de pesar en todas nuestras autoridades sin pensar de que segmento social provienen. "
Difiero absolutamente con esta apreciación y justamente por ese motivo escribí el mensaje. Las autoridades NO tienen la misma reacción y es lo que me molesta más. No contra las familias y sus recursos, sino la eficiencia al colaborar, auxiliar, ayudar solo en determinados casos y en otros no.
Así, por ejemplo, (y este ejemplo me lo dio una buena amiga que compartía sus pensamientos conmigo) cuando desaparecieron las niñas de Alto Hospicio en un principio las mismas autoridades barajaban la hipótesis de que estas menores (que finalmente habían sido asesinadas), hubieran escapado de sus casas para dedicarse a la prostitución.
¿Acaso se le da el mismo tratamiento informativo a que si una de estas niñas del colegio Cumbres hubiera desaparecido, se plantearía la misma conclusión a priori?
Vuelvo a decir. El accidente es algo lamentable, pero me vi forzado a sentir pena por las muertes de estas niñas de una forma más presionada, por los medios de comunicación, las autoridades, por todo!. Se dice 9 angelitos se fueron al cielo. Pues bueno. Creo que todos los niños que mueren son angelitos y la sociedad debería considerarlos asi, a pesar que algunos menores vivan en la pobreza, en hogares del Sename que se incendian, bañandose con agua fría o en escuelas públicas y no en colegios privados. Ese es mi punto.
Yo respeto el dolor ajeno, pero también respeto el dolor de las familias que no tienen posibilidad de que sean , ante el Estado y los medios, como dignas de un tratamiento especial.
Así es
Desgraciadamente tienes razón, es distinta toda la significación de un hecho desde el punto de vista que se mire y desde la clase social de la víctima. En alguna forma, todos hemos visto discriminaciones y hemos sido victimas o a lo mejor favorecidos, por este sistema discriminatorio inherente a Chile. Por decir algo, he subido a los servicios públicos de transportes, con niños de distintos colores, por haber sido madre trabajadora de seis y ahora abuela y es diferente el trato si el bebe o niño que transporto es rubio, de ojos claros o muy moreno. Las miradas van a otro lado en el último caso y en el del rubio, ofrece todo el mundo asiento, algún criterio de valioso, supongo, inserto en el imaginario colectivo, saludos