Tercera edad:
Antes de que la familia le esconda las llaves, es clave autoevaluarse en conciencia y consultar con un experto si es hora de dejar el manejo.
Por: CAROLINA DISEGNI GILI
Fuente: El Mercurio
Héctor Donoso (68) acaba de renovar su licencia de conducir. Aprobó el examen psicotécnico y la revisión médica, con la indicación de usar siempre anteojos al manejar su automóvil.
"Utilizo el auto para moverme bien cerca, para pasear y visitar a mis hijos, principalmente. Evito ante todo la carretera y la Costanera Norte, porque no me gusta ir muy rápido. Sé que ahora manejo bien y veo perfecto, pero sé que llegará el día en que no pueda manejar más".
Como Héctor, muchos adultos mayores se enfrentan en algún momento de sus vidas al dilema de si deben dejar o no de conducir. Muchas veces es la familia la que alerta sobre el tema, pero antes de que llegue esa instancia cada persona es responsable de evaluarse en conciencia y revisar si las destrezas han disminuido.
Sin restricción
Según explica Hans Nestler, director de Tránsito de la Municipalidad de Providencia, "la ley chilena no establece un límite de edad para entregar licencias de conducir. Sin embargo, sobre los 75 años los examinadores tienen mucho más cuidado en la evaluación y pueden entregar documentos hasta por sólo un año de extensión".
Sin embargo, según el experto, es un hecho que los adultos mayores son mucho más prudentes que los jóvenes a la hora de conducir, además, son más seguros y menos arriesgados, pero al mismo tiempo su lentitud puede generar más de algún contratiempo en las pistas.
Para Víctor Hugo Carrasco, jefe de la sección de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, los adultos mayores "deben redoblar la precaución pues se producen una serie de cambios vinculados al envejecimiento, tales como las disminución de la visión y la audición, el descenso de la capacidad refleja y de la velocidad de reacción, que son fundamentales para la conducción".
Asimismo, muchos padecen enfermedades crónicas, trastornos cognitivos o del ánimo, que pueden modificar significativamente la atención y la orientación al manejar por la utilización de diferentes fármacos.
Todos estos cambios pueden incidir en una conducción segura y a la vez, si no cuentan con un adecuado control médico, aumentan el riesgo de accidentes.
La doctora María Angélica Barrientos, coordinadora del Centro de Evaluación del Trabajador de la Mutual de Seguridad, explica que entre las capacidades para manejar es muy importante una buena coordinación con las dos manos y ojo-mano-pie, además de la eficiente estimación de velocidad en la ruta.
Además es importante la agudeza auditiva y la capacidad de percibir, localizar y discriminar de dónde emanan los sonidos.
Sin embargo, también es trascendental la capacidad de recuperarse ante el estrés, la calidad del sueño que se posea, junto con la habilidad de tolerar ambientes monótonos, para disminuir el riesgo de quedarse dormido conduciendo.
De esta manera, si una persona sufre trastornos del sueño, ronca o tiene microdespertares durante la noche, también incide significativamente en la capacidad de manejar un vehículo.
Evaluación periódica
Ghislaine Lepeley, oftalmóloga de la Clínica Santa María, recomienda que los mayores que manejan deben preocuparse de ir al oftalmólogo por lo menos una vez al año. Además de controlarse la presión del ojo, para descartar riesgo de glaucoma o problemas del campo visual, como el infarto en la retina, que produce una severa limitación de la visión.
Resulta clave estar atento ante cualquier pérdida brusca de visión o constatar cambios, como la disminución de la tolerancia a la luz brillante, que puede esconder un tipo de catarata.
Para considerar si ya es momento de dejar las llaves del auto, Víctor Hugo Carrasco señala que un buen control es realizarse una evaluación geriátrica integral, donde también se examina al paciente desde el punto de vista cognitivo. Del mismo modo, es aconsejable pasar por una revisión neurológica refleja, donde además de la prueba del martillo, el médico realiza un chequeo general de las reacciones del individuo.
Quienes han notado una disminución de su capacidad de conducir también pueden realizar en forma voluntaria un examen psicotécnico de manejo en las diferentes municipalidades.
Hans Nestler explica que, en ese tipo de casos, el costo del examen psicotécnico es inferior a pagar una renovación de la licencia, que cuesta alrededor de $20.000 en la mayoría de los municipios.
"A los adultos mayores se les debería renovar la licencia utilizando simuladores de la conducción".
VÍCTOR HUGO CARRASCO
Geriatra U. de Chile
CON LICENCIA
CASI EL 20% de quienes renuevan licencia de conducir son adultos mayores, según cifras de la Municipalidad de Providencia.
















COMENTARIOS
hace 22 horas 48 mins
hace 22 horas 50 mins
hace 22 horas 55 mins