PARTE 6:
Bueno, ahí está situado el sofá, según los designios de nuestra vida... Restando bastante del poco espacio que teníamos... En la tienda no se veía tan grande...
Bueno, mientras miro esta disconformidad, René vuelve a colocar las cosas en sus lugares... pareciera feliz... pero no le preguntaré para no romper el hechizo. Sigo pensando que me quiere... pero lo pondré a prueba de nuevo, porque me gusta asegurarme...
¡Es que me da no sé qué decirle que no me gusta donde quedó el sofá y que quiero cambiarlo de sitio... ¡Ahora mismo!

Mi querido premarido sigue trabajando calladito... Me conoce tanto, que ya debe saber que algo tramo a su espalda... Aquí lo vemos, muy concentrado poniendo nuevamente la ventana del escritorio... No creo que sea un buen momento para hablarle de cambios....

Lo miro por acá y sigo pensando que no es buen momento, ni para aquello, ni aquello, ni asustarlo... Sería desubicada. Al final, ni me fijé como hizo lo de las ventanas... ¡Pucha!

¡Que lindo, es único! Está solito poniendo la biblioteca en su lugar y asegurándole algunos tornillos aflojados con el movimiento... (¿Y Bosnia?)

Mientras en otro lugar de la mansión.... Miro y miro el sofá... No me gusta que reste espacio en la entrada... no invita a usarlo... Es como si alguien diera vuelta la espalda cuando uno le da el saludo.... ¡Que roto!

René dale que dale con su pega... Por algo me evita. Ahora ya está armando el escritorio, que ya les dije... ya es más firme y estable que antes.

Bastante cableado esperando dar energía a los equipos...

...al módem....

...al teléfono....

...al equipo de música (conectado al PC)

Esta es más o menos la visión del escritorio hasta hace una semana, en que ha cambiado. Luego se los muestro, en otra historia... Una que diga cómo es que tengo lumbago.... ¡Jajaja!

Se van poniendo los libros y revistas en la biblioteca...

Y al otro lado, la obsesiva... mira y mira a este otro y no se conforma con que se quede ahí. ¡No y no!

El escritorio está casi listo... ¿Se fijan que las cosas quitan espacio en la mesa? Ahora no es así. Todo cambió.

La biblioteca a punto de ser llenada... Así a punto se quedó por casi un mes entero... La espalda de ninguno daba para más...

Algunos discos en un nuevo lugar....

Eso debe ordenarse.... tomó su tiempo, como les he dicho....

A propósito de dicho, decir y eso.... ¿Cómo le digo a mi precioso pre marido, que además de todo el esfuerzo quiero cambiar el sofá de lugar?
¡Con palabras, poh! Si dulces, mejor... (habla la consciencia)
Bueno. Se lo dije y eso significó hacer otros "pequeños ajustes"... Las fotos correspondientes al convencimiento fueron censuradas.

Él va tomándose el trabajo con calma, haciendo hora como el equipo ganador en los descuentos de un partido de fútbol... ¡Mientras no le de con tajearse la cara...!

Bueno... no pienso sobrecargarlo tampoco... Que yo esté sacando fotos, no significa que no haya hecho nada.... ¡Tomé muuuchas fotos! ¡Jajaja! ¿Ven ese mueble café? Parece que ya les dije que es lo único de valor real que tenemos en la casa. Tiene como setenta años en la familia, era de mis viejos de antes de casarse... Si me repito me dicen no más....

Probando la ornamentación... tejidos de crochet.... ese cuadro... la alfombra muy metida debajo....

Piedras y madera por un lado...

Bronce y mimbre por otro...

Va quedando más bonito... ¿No es cierto?

El comedor lo pusimos por acá... ¡Ah! Esos cuadros de los caballos en relieve, también los hicimos entre los dos. Bueno, casi todo lo hacemos nosotros... menos las teles y esas cosas... ¡Que es lindo nuestro comedor!

Una vista general del living comedor...cocina.

Una foto satelital... Como ven, es casi una selva...

Se va haciendo de noche de nuevo....

Otros lugares del living... Cajas metálicas, vinilo, mimbre y plantas...

Otro punto de vista...

Y éste sí puede ser llamado un final feliz.
Quedamos contentos. René tomó una fotos preciosas cuando se hizo de noche y la experiencia que he pretendido transmitirles, se refiere a que no es llegar y comprar un sofá:
El tamaño del mueble y los espacios disponibles para su colocación dentro del hogar, no es lo único externo que hay que tener en cuenta: Si se vive en departamento, hay que considerar si el edificio posee montacarga (el nuestro no), que el ancho del sofá no es la medida válida mientras el mueble esté deambulando por ahí, puesto que al levantarlo hacia el techo, el largo se mide en diagonal entre una pata y la esquina opuesta del respaldo. Mi sofá, de ancho mide dos metros treinta centímetros (como del suelo hasta el techo) pero su medida diagonal pasa los dos metros sesenta. ¡Por eso no había caso de entrarlo al departamento ni pararlo! Por otra parte, si se trata de un mueble de por vida, hay que revisarle los soportes. Si nosotros pesáramos muchos más kilos, de seguro que no nos resistiría... Veremos si sobrevive a la primera visita de tooodos mis nietos juntos, que suman once. Ya vieron lo débil de su estructura interna. Al comprar, también hay que asegurarse de que el mueble lo dejen, mediante serio compromiso, dentro de la residencia. ¿Qué más? Nada más. Ahora los dejo con las fotografías que tomó René. Sin palabras... sólo para disfrutarlas.
Fue un placer haberlo vivido y además, compartirlo con ustedes a dos meses de la adquisición.





FIN
Primavera Silva Monge
















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