PARTE 3:
Aprovechando que era víspera de festivo, decidimos continuar hasta hacer todo lo posible en esas altas horas de la noche. Así, seguimos desarmando nuestro escritorio (ahora tiene otra forma mucho más firme y práctica... ya lo verán)

Es increíble, que así desarmado sea como nada... una cosa cualquiera.... pero pucha que nos es de utilidad, además de agrandar un espacio, que supuestamente es un dormitorio y donde no cabe ni una cama.

Mi pobrecito pre marido, ya un poco cansado desmarañando los cables, me hizo tomar la brillante decisión de apartarme de "su área".... Por siaca...

Así que mi cámara y yo nos alejamos a hacer tomas desde el balcón, al puro estilo paparazzi. (pero dice que aún me quiere)

Y por si aquello no fuera tan verdad... mejor aprovecho de hacer algunas tomas exteriores....

... e interiores....
Al fondo se aprecia mi mesa de taller, donde antes hacía clases de artesanía. Si se fijan, los cajones y los pisos tienen el mismo tapiz: el resto de una cortina azul profundo, quemada por un sol, no menos profundo. Bueno, sigan mirando... todo sirve.

Aquí ya vamos usufructuando la cómoda del dormitorio. Esta la diseñé copiando una que tenía mi abuelita y que acompañó toda mi corta infancia. me quedó linda, es mi favorita de todos los otros diseños.

Era imposible no ver por la ventana y pegarse una voladita con el paisaje nocturno...

Claro que la fotografía no lo favorece mucho....

Y volvemos al pre marido, con una última toma oculta hasta el día siguiente... ¡Jejeje!

Continuará con el Capítulo 4
















COMENTARIOS
hace 2 días
hace 2 días
hace 2 días