PARTE 2:
Nos relajamos un poco, pensamos mejor y decidimos adelantar un poco de trabajo esa misma noche. Como pudimos, hicimos a un lado el sofá para pasar como egipcios por su lado y para comenzar a despejar la biblioteca poco a poco... Casi nos amanecimos por lo incómodo del proceso, que por lo mismo lo hacía muy lento... Pero ya estaba poniéndose divertido, especialmente para mí, que andaba sacando fotos para intentar hacer reír a mi amado compañero de la vida.

Aunque no fueron risas los primeros gestos que logré atraparle con la cámara... los obtenidos, fueron igualmente válidos para graficar esta linda historia, una experiencia no apta para mayores de cuarenta y cinco años, ni sufrientes de lumbago o ciática. Aquí se observan algunos textos repetidos, de cuando estábamos en la universidad.

Y como solemos ser muy picotas y vengativos, el premarido no tardó en intentar atrapar mi espíritu puro, con una toma de fines oscuros... ¡A la maleta! (significa algo así como sorprendiéndome) ¡Jajaja! Logré salvar mi alma... y la admiración de mis fans.

Desocupamos la mesa del comedor para ir colocando los libros que sacábamos de la biblioteca y alrededores... (¿Verdad que es linda la mesa?)
La lámpara de arriba y todas las lámparas, ya bastante añejas, también las hicimos nosotros mismos... con cualquier cosa que tengamos a mano. Ya verán...

Les contaré que no todo es organización y ética en nuestro hogar. Entre vuelta y vuelta, nos chocábamos intencionalmente hasta hacernos botar la carga... pero seguíamos siendo amigos... como lo demuestra esta especial pose para la prensa gráfica.

Y así continuaron los muchos paseos de cargadores. Por un lado, la biblioteca se iba alivianando de su peso intelectual en kilogramos, y por otro...

...la mesa del comedor iba soportando las várices por el desconocido peso sobre su regazo. Ese mueble donde está la tele, es como lo único de valor que tenemos en la casa. Era de mis papis cuando recién casados.... Más de setenta años tiene... Me lo prestó mi papá hace la pila de años y no alcancé a devolvérselo antes de que se fuera para otro lado.

Suben y suben los libros en altitud... por lo que hubo que reordenarlos por tamaños, lo que los descolocó por temas.... Ya veríamos cómo y cuando solucionar aquello....

Como la mesa puso cara de recriminadora... decidimos compartir su responsabilidad del cuidado de los libros, discos y demases, con el mismísimo suelo. Ahí ven... algunos de nuestros discos... y cassettes, que he ido grabando poco a poco en discos compactos. Si son observadores, verán que en el suelo hay una lámpara hecha con un posa pierna de cerdo ahumado (o algo así) y un canasto playero.

Por acá se ven... Libros de japonés.... archivadores de documentos, también hechos por nosotros... cajoneras de la biblioteca y lo demás que puedan apreciar con lupa.
Esas cajitas, la roja y la morada, son para los antiguos rollos fotográficos y otros pormenores... Cofrecitos hechos... ¡Adivine por quién! ¡Heczasto! Por nosotros.

Eso color verde claro, son cajoneras livianas para la biblioteca. Ahí guardo papel de regalo reciclado, sobres ya langüeteados, cartones de los embalajes de medias y calzoncillos (cuando son más o menos elegantes) y tarjetas de navidades pasadas, entre otras cosas.

Aquí se agregaron los álbumes fotográficos en vivo. Obviamente, obras nuestras. ¡¡¡¡Que niños tan hacendosos!!!

Bueno, lo que no cupo en el living... se fue a la cocina, al taller, a los baños y a la m... Esa revista verde la trajo René de Sudáfrica. Los parlantes negros también. La cesta de mimbre... la compramos en el persa a cien pesos.

Aquí, ya empezamos a rellenar la cocina... Por poco no sacamos las cosas para el pasillo... ¡Si parecía mudanza!!

Me gusta hacer cambios.... lo malo es que después quedo para la corneta. Menos mal que mi pre marido es menor que yo. ¡Hay que avivarse de alguna manera, poh!

Ese estante café no lo hicimos nosotros, por eso no se mantiene tan firme. Va en la entrada de la casa junto con la escopeta para espantar al que esté guardando toda esta información para asaltarnos. ¡Jajaja!

¡Todo por explicarles por qué no es llegar y comprarse un sofá!
Primavera Silva Monge
Y obviamente, esto...
Continuará con el Capítulo 3
















Primavera
Discúlpame pero con Renato esperamos los capítulos.
El "discúlpame", es porque nos reímos mucho y al conpartir tu experiencia nos vienen a la mente las tantas veces que tuvimos que desarmar los obstáculos para cuando renovabamos nuestros enceres y además sacar las puertas. Gracias por tu humor y ésta tu historia diferente, nos tiene riéndonos, lo cual nos hace mucha falta hoy en día jajajajaj.
¡Ya sé porqué, Dominique nique nique..!!!
Porque para nosotros también fue divertido a pesar del esfuerzo.
Fíjense que estuve más de una semana inmóvil en cama, con ciática... y eso también fue divertido... en parte. Por lo menos, hubo hechos graciosos, como hacer pichí en una improvisada bacinica, sin poder mover ni el pelo de dolor. Parecía que me estaban ordeñando... ¡Jajaja! Todo por un sofá. ¿Será pornográfico decir "pichí" en lugar de pis o pipí?
Ahí me avisan... como decía el guatón ese de la TV en la noche... si las cag... me avisan. ¡Jajaja!
Prima
PD: ¿Sabías que el nombre de tu marido y del pre marido mío (René) significan lo mismo? ¡Síiiii...!! Significa Renacido.
Eso no más.... Nos veremos en el tercer capítulo.