El Gobierno después de quebrarse la cabeza para decretar los millones de Dólares para subsidiar la gasolina ha cedido ante el paro de los camioneros y su decisión de que se les escuche; el Gobierno determinó la rebaja del impuesto a los combustible de un 80% al Diesel, descontados en las próximas declaraciones de la renta (2009). ¡Notable el Diesel es Petróleo!, combustible de los camiones movilización pública y otros, en estos momentos se estaban importando autos que usan este determinado producto. Por lo tanto el uso de estos medios de movilización son lo más inconvenientes para un Santiago que está re-contaminado. Pienso que el gobierno debiera actuar con un poquito más de lógica a dicho impuesto. Fue instaurado el año 85 por el Gobierno Militar. Para construir carreteras en forma debida. Este impuesto fue debidamente utilizado para su destino ¿Por qué? ahora el actual gobierno no quiere sacar este impuesto que en verdad los caminos carreteras etc., están siendo concesionados, por lo tanto financiados por los que diariamente lo utilizan: peajes. ¿Dónde es utilizado este impuesto? ¿Por qué no lo eliminan? que expliquen en donde lo gastan ya que los caminos y carreteras son concesionados. Chile está en un buen pié económico. ¡De una vez por todas eliminen ese impuesto! que no se justifica, por razones muy lógicas y traigan tranquilidad a este país que tanto lo necesita me refiero eliminar totalmente el impuesto a los combustibles. Si se piensa un poco en la rebaja que habría para el trasporte tanto de mercaderías, público y otros está demás justificado. En Beneficio de todo el país
Como Condorito diría: ¡EXIJO UNA EXPLICACIÓN!
















Impuestos
No es un decreto, es un proyecto de ley, que pasa por el Congreso. El subsidio no es a la gasolina, es a ciertos combustibles. Se trata de un proyecto de Ley, no de un Decreto del Gobierno, y la franquicia consistiría en devolver a los transportistas, parte del Impuesto Específico. El beneficio solo acerca a los transportistas a similar beneficio que ya existía para las empresas no transportistas. Las empresas no transportistas ya pueden recuperar una proporción más alta de Impuesto Específico que las empresas transportistas, pese a que éstas usan el combustible como insumo básico de su giro único o principal, lo que no ocurre con las otras empresas. Ello se debe al origen histórico del Impuesto a las Combustibles, relacionado con la mantención de vías públicas, en que se asume que ésta debía ser financiada en parte por más quienes contribuyen a su deterioro, es decir, los transportistas.
Se establece esta franquicia al petróleo, pues su valor incide en la cadena de producción completa de muchos bienes, productos y servicios que a su vez inciden en el IPC, a diferencia de otros combustibles, que son terminales, es decir, no tienden a incidir en la cadena de producción de otros bienes y servicios. No tiene nada que ver con la mayor o menor contaminación. Por otra parte hay tecnología diesel mas limpia que la bencina, pero más cara.
El impuesto mencionado por Inés es uno de los 4 impuestos específicos. Luego, hay otros 3, creados en democracia: uno más en la ley 18.502, uno en la Ley N° 19.030, de 1991, y otro en la Ley N° 20.063, de 2.005.
La recaudación de este impuesto en general es destinada a los 2 Fondos de Estabilización existentes (FEPP y FEPC).
Estos impuestos funcionan como una alcancía que se financia mediante impuestos y aportes directos. Cuando los combustibles bajan, los impuestos alimentan el fondo; Cuando los combustibles suben, el alza se palía parcialmente con el fondo, y no es traspasado a cliente el 100% del alza.
Su eliminación incidiría en un menor volumen de los Fondos, lo que a su vez determinaría un menor colchón financiero para hacer frente a las alzas externas del petróleo, y por consiguiente, los combustibles bajarían de precio inmediatamente, pero por una sola vez, y luego subirían, sin un contrapeso para hacer frente a ello, y habría que establecer un nuevo fondo.
Finalmente, la eliminación de los Impuestos Específicos requiere evaluar microeconómicamente la incidencia de su recaudación, en el total de los fondos de estabilización, pues con los últimos aportes directos, es al menos discutible que se trata de una cantidad relevante.