Talentos con trayectoria

Enviado por Romina Leticia Millán F. el 02/06/2008 a las 10:47
Romina Leticia Millán F.

Fuente: El Mercurio
Foto: hurramuchachos

Sergio+Castillo+Mandiola.jpgCon nuevos bríos se vive la creación artística en la adultez

Cuatro reconocidos artistas desempolvaron sus recuerdos para contar cómo van cambiando las temáticas y la forma de creación con la madurez que entregan los años de experiencia.
Carolina Disegni Gili

"A los 20 años decía que de viejo quería vivir en una pieza rodeado de libros... Eso ya lo he cumplido, pero ahora siento nostalgia por mi futuro que pudo ser... El problema es que no puedo disfrutar las cosas gratas de la vejez, porque en la literatura, al igual que las dueñas de casa, no tenemos jubilación", cuenta el poeta Floridor Pérez (70).


El escritor, que este año cumplió 50 años de trayectoria, sostiene que en la medida en que pasa el tiempo, la creatividad se va enriqueciendo y se desarrolla una mayor madurez para enfrentar los temas. "El amor, que acompaña al poeta desde el pitazo de partida hasta el final del partido, va tomando otro cariz. Primero se habla de un 'tú y yo', después de un 'nosotros' o de 'familia', y luego la vida hace otras programaciones...".

Otros temas, como la muerte, salen a la luz sólo gracias a la fuerza de la experiencia. "Al borde de mi tercera edad, la 'mañosa muerte' -como dice Mistral- asalta mi entorno más íntimo, y se instala en mi libro Tristura (2004)", dedicado a una nieta que sólo vivió tres años".

Esculturas de 5 mil kilos

El escultor Sergio Castillo (83) también cumplió las bodas de oro en su oficio y para celebrarlo montó una muestra en el Parque de las Esculturas.

"Cuando partí probé todos los materiales, pero a los dos años descubrí que el metal era lo mío. Aprendí solo, nadie me enseñó a soldar", cuenta el artista que ha fabricado piezas de 5 mil kilos.

"La parte artesanal es la más difícil porque algunas piezas son difíciles de sujetar, pero trabajo con uno o dos ayudantes y con una grúa para levantar las estructuras".

Sin embargo, su trabajo no ha estado exento de riesgos. Hace tres años se cayó de una escultura y se cortó dos tendones. Pero el accidente no ha sido un impedimento para seguir con su obra. "Volví a resucitar de las cenizas", dice.

Entre los temas que han surgido con la adultez está el de su propia biografía. "Es difícil saber lo que estoy haciendo hasta unos dos años después, pero me doy cuenta de que estoy recopilando partes de mi vida. El toro que hice recuerda uno que me atacó en España, pero de eso me entero después. Primero me paseo tranquilo entre los metales hasta que uno me empieza a hablar. Lo tomo, lo empiezo a golpear y allí empieza a salir".

La cantante lírica Carmen Luisa Letelier (63) confiesa que la carrera de cantante es muy breve. "Intelectualmente, y en cuanto a madurez, uno está más preparada con la edad para hacer una interpretación, pero físicamente es más difícil manejar la voz".

Pese a tener una voz delicada, como señala, en su caso está en buenas condiciones porque ha sabido cuidarse seleccionando a pulso las propuestas musicales. Entre ellas, una de las últimas interpretaciones fue su aparición en la ópera "Viento Blanco", que recuerda la tragedia de Antuco. "Ahora canto mucho menos que antes, pero igual estoy entregando a través de las clases en el conservatorio, que me mantienen desprejuiciada y más cercana al mundo de los jóvenes. Tengo para rato", asegura.

Con los años se ha intensificado la sagaz y aguda mirada del caricaturista Jimmy Scott, quien afirma que su edad es NN, pero luego confiesa que está cerca de los 75. "La experiencia te va puliendo no sólo el dibujo, sino que las ideas se hacen más claras y el humor y la ironía se van agudizando", sostiene.

Nacido en Santiago en 1936, Santiago Arturo Scott estudió en la Escuela de Artes y Oficios en 1951 y en la Escuela de Artes Aplicadas en 1956. Ha sido colaborador en revistas chilenas como Topaze y El Peneca, mientras que en Brasil residió casi 20 años dibujando para Balcao y O'Globo. A "El Mercurio" llegó en 1988 a hacerse cargo del humor de la página editorial, reemplazando a su amigo Renzo Pecchenino, "Lukas".

"Uno siempre está aprendiendo de los temas que, la verdad, son bastante cíclicos. La clave está en mostrar a través del dibujo un nuevo ángulo cada día. El día en que me falte ángulo, me voy a subir a un árbol a ver si encuentro otra perspectiva", dice entre risas.

 

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