A primeras horas de la mañana, antes de irme a la oficina, junto a mi hijo que se movilizaba en bicicleta, comenzamos a dejar los libros en lugares públicos de Valparaíso. La gente se sorprendía, sospechaba de alguna cámara oculta. Un señor se apuró para devolverme un libro, pensando que se me había caido. Se alegró al leer el mensaje: "Vecino, vecina: este libro llega a sus manos dentro de la campaña de "Libro Libre"...
(Leer más)












COMENTARIOS
hace 2 días
hace 2 días
hace 3 días